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Nonstóp!

 08 de junio, 2013.

Con el último respiro


Después de una semana de las más agitadas y resbalosas que he tenido en mucho tiempo conseguí irme a Parma un ratito a dar un paseo sin tiempos y volver contento con un botín compuesto por tarta de peras al chocolate y tarta de almendras con amaretto que realmente son una delicia. Ya con el agua lista para los mates logro empezar a saborear el fin de semana.

Largamos con las tortas modernas. Muuuuuuy a mi pesar (y el de unos cuantos, según mi encuesta) estoy dando batalla. Las primeras salieron medio para atrás, pero hacia el final repuntamos...un poquito. Se trata de esas tortas compuestas a base de mousse que tienen estratos de colores que combinan preparaciones cremosas. Por lo general, una capa de bizcochuelo bastante fina que separa una mousse de la siguiente. Aquí el dato: según nos explicaron, la finalidad del bizco ahí no es sino la de limpiar la hoja del cuchillo al pasar para que no se mezclen los colores de una y otra. No es genial?


Mousse de 3 chocos y glasa de caramelo

Izq. Mousse al lampone (frambuesa) - Der. Trancetto (estratificación de savoiardo con pastelera)


Con la movida de la novedad por cocinar y el ajuste de tuercas en el entrenamiento se vinieron los cambios que hasta ahora (llevamos dos semanas en la nueva modalidad) no paran de juntar enemigos. Desde que iniciamos trabajábamos de a dos. Como que salvo uno que otro, todos nos acomodamos y logramos encontrar una especie de código. Yo laburé con Dani y congeniamos perfecto porque estábamos con el puesto de trabajo en orden y limpio siempre, nos ayudábamos, nos complementábamos. Un buen día...cabúm! A la mierda con todo. Simplemente nos pidieron que nos moviéramos de lugar y cambiásemos de pareja. Un BA-JO-NA-ZO. Ahora trabajo con Martina con la que, en un principio no me encontraba, pero hemos 'limado asperezas' y estamos bien. Con Dani, que ahora me quedó del otro lado del mesón, nos encontramos, de repente, en la heladera y nos comentamos cuánto nos extrañamos

Sorprendimi. Mousse de mascarpone con inserto de cremoso alla liquirizia
Pero no nos vayamos por las ramas...decía de las tortas modernas que son bien complicadas desde el armado porque llevan mil pasos y todos requieren temperaturas específicas en caliente y en frío. Y se hace una capa y hay que llevar al frío, y pesar los 3 gramos de gelatina, tener la crema semimontada y lúcida esperando y la crema inglesa a 85 grados para esto y traer la torta del frío para la segunda capa y estratificar bien porque si no queda despareja. Un casino! (un modismo autóctono para 'quilombo'). Extendí el tiempo en la escuela y varias jornadas pasaron de las 8 horas diarias a 11, 12 ó 9. Muy a pesar del cansancio físico, lo que tira del bote son las ganas de hacer las cosas bien.

Uscita didattica


Entre las materias que se sumaron hace no tanto arrancamos con Análisis Sensorial. La idea es desarrollar las capacidades de reconocimiento del interior de los productos. Es decir, a partir de la percepción llegar a un segundo momento en el que se produce un desglose de los compuestos de un producto o su entorno y se procede con la clasificación de los mismos. Hemos 'jugado' con las esencias (20 frasquitos numerados que contenían olores de flores, miel, vainilla, frutas, manteca y demases), con aguas saborizadas para describir las sensaciones en boca (salada, dulce, amarga, astringente, etc), y mi favorita que fue la de la manteca. Seis tipos de manteca (bueh, una era margarina) para describir olor, sensación al tacto, retrogusto y vista. También había que encontrarle los aromas más profundos como animales, madera, flores, grasa, etc.

El viernes pasado nos llevaron a un pueblecillo no muy lejano que tiene una fábrica de queso parmesano, ricotta y crema.
Izq. Procedimiento para la evaluación del Parmiggiano - Der. Stock
La salida en sí estuvo linda, lo que fue del santísimo horror es el olor espantoso que había en ese lugar. Madre mía, qué asco! Hice una de las mías y me limité a perderme un poco en las inmediaciones, detenerme en lo que me llamaba la atención, charlar con uno de por ahí sobre la Argentina y tal, y NO probar el queso postrecorrida porque era un pasaje directo al vómito.

Interesante, though...


Las visitas por aquí, por favor


Esta semana nos visitaron 2 estrellas de la pastelería italiana. Eliseo Tonti, que es un maestro chocolatero que vive en Suiza desde hace mucho tiempo y que, según estuve leyendo, ha revolucionado el mundo de las decoraciones con chocolate abandonando lo recargado para pasar a líneas más simples y 'limpias' que se convirtieron en su sello.

 El señor es un auténtico placer. Muchos lo encontraron igual a sus abuelos. A mí me pasó lo mismo, con la diferencia de que como nunca conocí a los míos pensé, más bien, en un '¿no querrá ser mi abuelo este señor?'.

Tonti en acción. Izq. Choco cappuccino - Der. Gelatina de passion fruit

La lección transcurrió dividida en dos días muy ajetreados con sus modales y sus chistes de hombre grande...de esos que generan simpatía y no gracia (algo así como los chistes de los padres que son más una vergüenza en reuniones que un chiste en sí. Se entiende, no?).

Fascinación total con Tonti. Le hicimos de Silvitas.

Izq. Tonti a pleno - Der. El resultado de la jornada. Impeque!
La segunda presencia estelar fue la de Gino Fabbri, oooooootra leyenda que no sólo tiene peso por sí solo, sino que es además el presidente de la Academia de Maestros Pasteleros de Italia y juez invitado en muchos concursos y en los exámenes finales de Alma.
 Qué será de mí si el veredicto de mi instancia final cae en sus manos?...eh?...eh? Qué?...Se habló mucho de cómo encarar esta profesión, de atender no sólo a los productos sino, también, a las técnicas de venta, el packaging y otros pormenores (no tan menores) que completan el combo de un laburo como este. No sólo estuvo entretenido y revelador, sino que me agarró en un día de ánimos flojos y estuve todo el rato con el nudo en la garganta. A veces, cuando viene esta gente a hablarnos de lo que hacen y de algunas anécdotas, tengo una especie de súbito ímpetu que casi me lleva a pararme, cazar el batidor de alambre y salir sin rumbo, corriendo, a hacer algo. Muy disfrutable, la verdad. La frutilla del postre fue que se vino desde Bolonia con las facturas calentitas para arrancar el día. Eran de no creer. Más tarde degustamos 6 tipos de mousse de chocolate que, sumados a la sacudida de chocolate con la que me castigué esta semana en el laboratorio, me devolvieron a la adolescencia de un patadón. El resultado fue el tan preciado acné virulento. Not good!

Izq. Fabbri de recreo - Der. Mousse de choco negro y blanco. La perdición!

Tonti - Izq. Gelatina de P. fruit - Der. Cubos de pasta de avellana

Izq. Boero. Cerezas maceradas, fondán y choco - Der. Blanco y amarena

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Rumores del después


No sé cuántos saben, pero a inicios de agosto termino mi fase residencial en la escuela y se larga con las prácticas que aquí llaman la fase de 'Stage'. Esto viene diagramado como una pasantía no rentada (me cubren la casa y el almuerzo) en un restaurante, hotel o pastelería con duración de 4 meses.

Con las ansias que me cachetean, de a ratos pienso en qué será de mí, en dónde será que terminaré y en qué posibilidades tengo que barajar. Todo esto es mi cabeza, porque no se elige, sino que te viene asignado. De cualquier manera, decidí hablar con el Chef para pedirle algunos consejos personales en términos de lo que yo quiero hacer y ver qué me puede decir él para echar algo de luz. Es decir, qué tengo que saber, qué me vendría bien tener, qué me convendría (una ciudad grande, una chica, una media)...Ya se está hablando de esto entre los chicos y se revuela el panal.

Haciendo migas


Más afianzado en lo social puedo permitirme disfrutar más libremente de conocer, de a poco, a los chicos. Esta semana nos fuimos de paseo por Colorno después de la escuela y nos comieron los mosquitos, pero caminamos 2 horas que valieron la pena. El viernes la respectiva cita sagrada al pub y posterior pasta de 4am en casa de alguno, las cenas de entresemana y los planes frustrados de ir al mar este finde por razones varias.


Después de la larga andada el bosquecillo. Valió la pena...mucho mosquito!

El camino al bosque. Atención al degradé de azul

A un costado y al otro lo que se ve

Dónde está Wally? La foto grupal con E. Tonti

Choluleando con Serena (izq) y Valentina (der)

A continuación les dejo algunas de las capturas de los trabajos con el chocolate. Hay que ser justos y decir que las temperaturas estivales no son de ayuda (más bien todo lo contrario), pero aún así llegué a concretar alguna que otra cosa.

Para los seguidores de don Castillo en el Gourmet, y para mi sorpresa también, me enteré que ya no se usa el extender el choco sobre el mesón de mármol como lo hacen en TV por cuestiones de higiene (algo de lógica tiene, no?). Es algo de no creer lo que laburan las máquinas en el laboratorio. Hay una para el choco negro, una para el con leche y una para el blanco. Cada una con sus temperaturas de fusión y lo genial es que tienen una suerte de canilla por la que no deja de caer chocolate (la fuente de la felicidad).

Izq. Frolla con puré de calabaza y choco - Der. Bombones de choco con leche y bergamotto

Izq. Trufas Milano de ganache de choco con pistachos, uvas pasas al rum, crocante y naranja confit - Der. Cremino

Insisto en esta idea, pero es que aún no me lo creo...estoy feliz.
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Los tiempos que corren: el resumen.

28 de mayo, 2013

Hola a todxs!

La reciente ausencia tiene que ver no solamente con un cansancio atroz, sino con la cantidad de actividades de este último tiempo. Mucha actividad, mucho que aprender, mucho por estudiar y los exámenes en el medio.

Como ya algunos saben, la cosa está poniéndose bastante áspera por estos lados. Más días pasan, más cosas se vienen encima y más crece el nivel de complejidad de los asuntejos. Esto en el sentido de que una vez incurridos en la calibración de una receta (en base a sus percentuales de líquidos, grasos, azúcares y harina se calcula, mediante fórmulas matemáticas, el porcentaje de huevos, claras, yemas, y otros, respectivamente), los tipos de harina para una u otra preparación según su fuerza, las cremas base y las estratificaciones de las tortas...una vez visto y 'aprendido' (las comillas dicen mucho) todo esto sólo se avanza en consecuencia.

Colorno en estos días de lluvia.
Digamos que hasta antes de venir yo pensaba en cuánto habrá en la valija de las fórmulas y secretos de la pastelería que desconozco, pero ni cerca llegué a considerar varias de las cartas que venían en el paquete. El viernes de la semana pasada tuvimos examen teórico y práctico. En el teórico: 55 preguntas que iban desde la calibración de 3 recetas de frolla hasta especificidades sobre la capacidad solubre del almidón, la fuerza de las harinas, la temperatura de fundido de la manteca, humedad y potencia de los hornos según la masa y situaciones hipotéticas como saber por qué no leuda una masa de bizcochuelo. En fin...bien colorido. Fallé en este y recupero este viernes próximo. En el práctico: elaboración de una crostatta con base de frolla y relleno de frangipane y frutas (base de frolla, frangipane y duraznos pintados, después de la cocción, con la indispensable gelatina), torta con estratificación (elaboración y cocción de bizcochuelo base de vainilla, cortado en 3 discos de 2cm cada uno, relleno de crema pastelera y baño de marrasquino, montado de crema Chantilly para el exterior con decoración mediante sac-a-poche que viene siendo la manga). Esto en unas horas que parecían derretirse de tan rápido que se gastaban. Parece simple, pero fue algo complicado manejar el estrés de llegar a tiempo con todo, usar solamente los utensilios y equipos adecuados, cordinar horno y refrigeración y tener la estación de trabajo en orden para el final de la jornada con las dos preparaciones emplatadas en el disco dorado. De cualquier manera, en este, me fue muy bien. Al punto de obtener una de las notas más altas del curso.

Para mi sorpresa, este examen fallado no ha sido más que un paso en falso. Sí, es cierto que algunas de las dificultades tienen que ver con la barrera lingüística, pero también hubo desconocimiento de mi parte y algunos errores bobos en opciones muy parecidas en las respuesta de multiple choice.De algún modo, la charla que tuve con el Chef después de mi examen me dejó algo más tranquilo. A ese feedback lo acompañó un apalabrado del Chef a cargo de los prácticos que dijo que quien acaso había venido para aprobar o sacar una buena nota y nada más no había entendido nada. Y que este tipo de instancias son las que sirven para ir puliendo lo que necesitamos mejorar y no para sentirnos mal porque hay instancias de recuperación. Un balance positivo, en definitiva. Veremos qué sucede al final de esta semana donde ya tengo que pasar que si no, no sé qué me espera. Les cuento luego.

En imágenes, algunas de las cosas que ya hice:


Bizcochuelo en discos y capas de crema pastelera al chocolate y zabayón

Crema al burro y pasta de avellanas

Discos de merengue y dacqouise con pastelera, frutillas y choco

Bizcochuelo de vainilla con crema leggera



















































































Las sociabilidades vienen en alza. Estoy un poco más cercano a los chicos, ya no me siento con necesidad de pedir permiso para hablar o tener la sensación de miradas inquisidoras. De hecho, bien por el contrario, encontré gente muy cálida que se preocupa por mí, se divierte conmigo y que me hace sentir bienvenido. Ya recibí invitaciones para visitar las casas de varios de los chicos (que, por cierto, están muy ansiosos por conocer Argentina) en Génova, Bolonia, Lago di Garda, Le Cinque Terre y Trento. Si la cosa sigue bien, en los fines de semana venideros, podremos irnos por ahí a conocer otros costados y con muy buena compañía. Ojalá.

Bienestar. Paseando por los jardines de la escuela.
El tiempo vuela, ya hace 5 semanas que estoy acá y muy por el contrario de mis pronósticos iniciales no me queda mucho restante para hacer las girattas que tenía en mente. Con decir que solamente fui a Parma 3 veces y nunca por mucho tiempo (y eso que está a media hora de tren...). Hace algunos días tuve la suerte de recibir al Ro de visita que no fue más que placer. Recibirlo fue como estar en familia y me encantó poder mostrarlo lo 'vital' de la comuna, sobre todo un domingo en el que el tren nunca pasó (lo esperamos 3 horas) y volvimos a matear y ver tele en casa. Lo importante pasaba por otro lado. Más tarde en fuimos a cenar a Parma por la noche con algunos de los chicos y la pasamos genial.


El viernes al pub a distenderse, como es habitual, y para mi regocijo personal aquí se juega Metegol y Billar. Así es que allá fuimos. De repente estoy en medio de los chongos que me gritan 'vamo, vamo'...rompéles el orto' (en italiano, claro) o 'y éste que decía que no sabía jugar'. Es gracioso pensar en ser la mascota maraca del grupo, jaja. Luego tuvimos cena en casa de Ricky que hizo un rissotto a las 3am y muchas idas y venidas. Estoy contento. Sigo contento.

Cena en Parma. De Izq. a Der. Jacopo, Giulia, Valentina, Serena, Paola, yo, Ricky
El risotto 3am de Ricky.























La semana pasada nos visitó Giovanni Pina que es un Chef referente nacional con varios concursos ganados y con participación como jurado en varias instancias. No solamente fue un placer disfrutar de su approach a la materia, sino que también pude tomar nota de algunas cuestiones relacionadas con el mundo de la restauranción (de los restaurantes, no de las sillas de la abuela, eh?) que pueden serme útiles al momento de encarar un proyecto personal: de qué forma facilitar la producción seriada, cómo presentar cosas al cliente, cómo organizar el stock de lo que viene hecho, etc. Siempre enmarcado en un discurso de mucha pasión y mucha dedicación hacia esto. Más lo veo, más lo quiero. Este abril me vino con regalo: el tonalizador de la pasión, parece. Es genial.

Izq. Hornoa go go. - Der. Pina en acción.

La varieté de la jornada: clásicos italianos.



































Voy a proceder con el tema del dormir ahora porque para rendir más estoy amaneciendo a las 5am, para poder estudiar un poco y prepararme para las largas horas que le siguen al día. Simplemente quería, esta vez, compartirles un poco de mi día a día y que se sepa que, muy a pesar de estar disfrutando al máximo, los tengo presentes y los extraño.

Será hasta pronto, entonces.
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pd. En breve empiezo a publicar las recetas que tengo probadas y que no pueden perderse. Intentaré ser lo más claro posible para que se entienda y las hagas. Después veremos qué onda los lectores con los dulces nuevos.
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Lo duro de los comienzos...(o las desventajas del amateur)

05 de mayo, 2013.

El balance la primera semana.


Un nuevo día, de los pocos que llevo, en la Emilia-Romagna que largó sin lluvia y sin retardos. Todo un logro. Hoy es domingo, así que andar sin demoras se hizo algo más fácil que de costumbre. Cuando me sucede estar a tiempo para algunos compromisos por más de tres veces ya empiezo a creer que realmente la puntualidad no viene en el ADN, sino que es algo que se desarrolla y sostiene. Veremos qué dice el futuro al respecto, mientras, voy a dar alguito de crédito a la aerolínea que me obligó a estar cuando se debe.

El 1 de mayo fue un feriado atípico porque en lugar de disfrutarlo con quienes quiero lo pasé curioseando los quehaceres de los lugareños (nada muy fancy, la verdad. Simplemente paseo y helado) e intentando poner orden mental la carretilla de términos y conceptos por absorber. Lo que no esperaba es que a ese medio digerir se le sume la catarata de lo que le quedaba a la semana (jueves y viernes). Madre mía!

Esto parece un desafío, ojalá pueda con él.

Izq. La estación de Colorno, el tren viene de Parma - Der. Una casetta medio arruinada de la zona

Arrancamos ya con las prácticas. Las clases están diagramadas con un día de clase 'demo' seguido de dos o tres días de prácticas en las que se nos permite aplicar lo visto en la demo. Tengo que decir que las aulas de clase teórica son un auténtico show: cámara para seguir lo que sucede en el horno mientras nos ocupamos de despejar dudas o de avanzar en algún concepto.

Ingresamos en el mundo de las materias primas: harina, azúcar, fruta y sus posibles formas (seca, pulpa, polvo, crocante, praliné. Hay tantas cosas que en mi vida pensé que podrían usarse...), la manteca, etc. El punto es que cuando se habla de esto la idea no es solamente entender qué hay en cada receta o cuál es la harina más apropiada para una preparación, sino, más importante aún, qué le sucede a cada uno de los ingredientes al interactuar con otros basándose en su composición química y por qué. El por qué. Esto nos llevó a hacer un pasaje por una asignatura que quienes me conocen sabrán bien que me es, por completo, ajenísima: la química. Que cuánto hay de agua en la yema de un huevo y cuánto de grasa, que si la manteca tiene este o el otro poder de absorción, de qué modo puedo reemplazar la cantidad de medio graso en una receta si quiero sacar un poco de manteca o de huevo y agregar otra cosa. La calibración de la receta, la granometría de la harina, la clasificación de los azúcares...y una lista que sigue.

Izq. Los hornos del aula Demo - Der. La estación del Chef con el plasma detrás para que se vea lo que hace

El viernes la clase práctica. Sala grande con dos mesadas GIGANTES de mármol, 4 hornos de dos clases, 4 frigoríferos distintos (con capacidad de setear 5 programas diversos cuya función es dar una temperatura de menos o más grados al corazón de lo que hay dentro), tres heladeras con las distintas materias primas a granel, un muro que contiene los picos de mangas según su numeración, un armario con moldes y moldes y moldes y moldes de lo que se imaginen. Veintidós batidoras industriales y los cajones para que cada uno arme su estación, tenga sus utensilios a mano y pueda trabajar con comodidad. Mudo!...Esto es lo que se llama, aquí, un 'laboratorio' y es ahí donde se hace magia, ja!

Nos dispusimos como quisimos en la mesa de trabajo, hicimos algunas masas de a dos (uno pesaba y conseguía los ingredientes y el otro procedía con la elaboración de la receta) y trabajamos con frolla, pan si Spagna (el bizcochuelo clásico) de vainilla y de choco (un comentario especial para lo oscuro y volátil del cacao que, me enteré, hay que tamizarlo dos veces antes de incorporarlo a la receta) y una sablée. Nos divertimos, la pasé bien, pude relajarme. Mi mayor miedo era pensar en que quien trabaje conmigo iba a tener que hacerlo con alguien que no tiene experiencia profesional en la materia. Todos los chicos del curso ya laburaron, antes, en restos, pastelerías, hoteles, etc. Puse lo mejor de mí y parece que resultó porque no sólo Daniele (mi compa romano) se mostró satisfecho, sino que Giulia y Eleonora (las dos que estaban en la estación de al lado) me dijeron, más tarde, que a juzgar por mi performance no se notaba mi inexperiencia. Vaya cumplido!

El laboratorio en el que realizamos las prácticas. La tabla roja es mía!


La mesa está servida.


Como el cronograma lo indica, a la 1pm se nos espera en el restaurante con las mesas listas y el buffet a punto. La variedad de hoy fue otra pasada. A saber: spaghettis con salsa de un pescado y algo alimonado (delicia), orecchiette, risotto, grillado de verduras, nuggets de pollo, hamburguesas en plan fast food, mejillones rellenos, las variedades de pescado que estimo eran 2, ensaladas varias, tomates en mitades asados con un pesto del cielo, mejillones y un malón de frutas. El postre se componía de un shot con crema bicolor que no probé y una porción de una torta originaria de Bologna que se llama Caprese. A esta sí que la comí, bah, la aspiré. Hermosa, simple, rica y muuuuy buena. A la salida, como es costumbre, el espresso para despertar muertos: dos sorbos de café concentradísimo para remar lo que resta de la jornada. Lo particular es que uno sabe a qué hora entra, lo que ignora por completo es el horario de salida. Hoy salimos 6.30pm. 9 horitas y media. Glup!

Atrévase a soñar


El fin de la jornada me agarró con un cansancio atroz, casi no podía ni pensar. A la ardua labor del amasado y los gritos del Chef se le sumó la parte de la limpieza del laboratorio. Como se acostumbra en los restaurantes regularmente, cuando acaba el trabajo se procede con la limpieza. No pensé yo que nos tuvieran preparado un tutorial acerca de cómo se limpia todo: primero se vacían las superficies, después se da una pasada con agua y espátula para retirar los restos. Luego se escurre el agua y se la dispone en unos recipientes para su posterior desecho. Más tarde, paño azul y desengrasante, paño rosa y desinfectante. Tuvimos que limpiar las mesadas, las batidoras, las heladeras, los recipientes, las tablas de cortar, los 5 mil bowls, las balanzas, todo! El objetivo ahora es aprender a economizar en el uso para evitar que el lavado se extienda tantísimo. Estamos divididos en tropillas en la que el jefe de grupo (rotativo, ayer me tocó a mí) es responsable por la labor del resto. Cuando se considera listo, el jefe puede dejar ir al resto del equipo y debe quedarse para posterior control por parte del Chef. Si algo no está en condiciones debe limpiarlo solo hasta terminar.

Un día cualquiera en la escuela. Bicis por doquier y un vistazo desde la ventana camino a los lockers. Lindo día!

Viernes por la noche todos al pub ('pé-b', para los de aquí). Un barzucho con algo de espacio donde se aglutina la población de menos de 35. O sea, toooooooodos los de la escuela. La pasamos bien, charlamos un poco fuera del marco académico, me invitaron un trago que TENÍA que probar y nos volvimos muy panchos cada uno a dormir.

Hoy quise ir a pasar un rato en Parma ciudad, pero cuando ya estaba en la estación esperando el tren arrancó una tormenta padre que me echó atrás. Mojado y todo, me fui al bar de los borrachos que estaba abierto a leer un poco y a secarme. La chica que atiende, cuando le pido latte macchiato ya me dice que no, que no es eso lo que quiero, que me acuerde del otro día en que ya vine y pedí otra cosa. Que de dónde era, que si estaba pasándola bien y que llovía afuera.

Muy amable, muy sencilla la gente. Estoy contento porque, de a poco, voy disipando esos primeros momentos de soledad propios de los inicios en espacios ajenos y voy entrando en una nueva dimensión donde hay personas por conocer y yo soy una de ellas.

Izq. 'El cocinero es un estilo de vida' (leyenda que se repite en la escuela) - Der. Patio de la escuela para los recreos


 
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Ciao, ragazzi. Benvenutti!

 30 de abril, 2013.

Martes, arranqué 7am porque quería estar a tiempo de hacer todas las cosas que planeaba: desayuno en paz, mates tranquilo, un poquito de música (por qué no?), revisar el correo, preparar el uniforme, trámites en el banco (que me queda al lado, ja!)...La noche anterior, tipo 8pm, me di con que el reloj despertador con dibujito de cebra que compré en un mercado chino (ni el celular ni mi despertador original funcionan) no iba con las pilas que tenía. Buscar un negocio abierto después de las 7.30pm es toda una hazaña por aquí. Dato a considerar para una persona como yo que se activa mentalmente (cuando lo hace) hacia las 8pm. La única alternativa fue servirme de la tecnología de avanzada del 2.0 y bajar un desper online. Una sveglia digitale, como le dicen aquí. Con todo esto, a las 10pm ya estaba frito con Family Guy de fondo.

Finalmente bajo todo ataviado, banco aún cerrado ('abrimos 8.20', me dicen con señas desde adentro) pienso que es muy arriesgado para el primer día y me fumo un cigarro camino a la escuela. Me quedan unas 6 cuadras de pueblo a medio despertar en ese entonces. Piso charcos del chubasco de horas antes y con Luz Casal en la oreja llego a la escuela.

La Scuola


Piso dos, atravesando varias puertas y escaleras; cruzando unos 'giornooo...' con otros estudiantes y administrativos. La escuela en pleno movimiento (hay un turno que larga a las 7am. 'Menos mal que no me pusieron en ese', pienso). Locker, abro, me cambio. Chaqueta, on. Pants, ready. Shoes, yikes! Estuche con utensilios, ready. Parece que estamos listos. Importante no olvidar el gorro (il toque) para la foto individual. Día dos de la proeza y ya las caras son las de ayer, sólo que más familiares.

Toman lista, nos explican un poco de qué va la peña durante la jornada y en manada avanzamos hacia un aula tipo auditorio donde arranca el día con la presentación de los integrantes del plantel, una varieté administrativa de procedimientos somníferos, las clásicas '...o ustedes hacen eso en sus casas, también?' (debo confesar que cuando llegó esta parte se me escapó una risa pensando en que no hay mapa que pueda con algunos preceptos).

La ventana a la sala introductoria
Luego de la brevísima intro nos tocó a nosotros, de a uno, al cantar del nombre y apellido, ponernos de pie y específicamente presentarnos incluyendo la siguiente info: nombre, edad, de dónde venimos. Qué experiencia tenemos, qué esperamos encontrar en Alma y cómo nos enteramos de la escuela. Pasó una treintena antes de mi turno. Cuando por fin tuve chance de relatar mi verdad tan ensayada (estamos hablando de una persona que lleva años ensayando una entrevista imaginaria en la que cuenta cosas diversas. Para los curiosos, no, no se trata de una entrevista televisiva -bueno, a veces sí-, sino más bien de un modo de practicar el hablar en público en lenguas foráneas) se me mezclaron un poco los cables, pero salió bien. Que me llamo así, que tengo tantos años, que me interesé por la cocina en el 2006, cuando aún transitaba otro camino y que conocí la escuela en aquella caminata en Singapur porque antes de esto trabajaba como azafato en una aerolínea merdosa (bueh, lo de 'merdosa' lo pensé, pero no lo dije). En el recreo se me acercaron algunos a decirme que había sido emocionante el relato. Y arranqué algunas risas mientras lo contaba. Uno de los chefs me preguntó si me casé con la mujer que me dio el dato. Entre risas pensé en que se ve que no se entiende nada. Lo confirmé más tarde cuando Ennio me preguntó si estaba de novio y a mi negativa respondió con un 'ya vas a encontrar alguna ragazza de la que enamorarte'. Insisto: qué no estaba claro?

Pasaron las fotos, pasaron los momentos incómodos de posar frente a todos. Aunque tengo que hacer una (subjetiva) salvedad: se siente distinto. No es la id de Emirates, se trata de la fotica de curso. Feliz!

Pranzo


Apartado especial para el almuerzo. Ya vaticinaba yo que los almuerzos transcurrirían en el restaurante de la escuela. Impecable. Y así fue. Un buffet in-cre-í-ble! Voy a explayarme en algunos detalles para complacer a quienes gozan de alimentar el paladar, aunque sea con la lectura. Dos habitaciones LLENAS de comida: pasta con salsa de carne, pasta con salsa de salmón, salteado de berenjenas y zucchini, unos bocaditos de polenta con queso y una salsa de los dioses en perfectos rectángulos, pollo, tres variedades de pescado en distintas cocciones, papas al horno, verduras grilladas, el pan fresco y un parmiggiano exquisito al costado. Placer!

Izq. Vista del restaurante Alma - Der. Patiecillo para esparcimiento
En otra habitación decorada con flores y hojas de col, en colores engamados, las ensaladas varias y una canasta gigante de mimbre con variedad de frutas. Pequeña selección de postres en un rincón.

Acorde a la tradición se sirvió primero, segundo y postre. Realmente un lujo. Agua mineral natural y frizzante (levemente gasificada) para disfrutar a granel. Disculpen, pero un desconche. El menú varía día a día, así que seguiré con los detalles en lo venidero.
 Compartí la mesa con Michele y Ennio que son del sur y con Angelo que es un siciliano que tiene pinta de europeo del este.


2pm y el momento de la verdad


Aula megamoderna. Gradas para observación y toma de notas. Plasma gigante en lo alto con cámara que filma, uno a uno, los movimientos del Chef en acción. Hornos que en mi vida imaginé, maquinaria de la hostia, y un carrito móvil con la materia prima. Matteo, el jefe del departamento de Pastelería de la escuela a quien ya conocimos antes estaba puntual y listo para largar.

En su sesión inicial solamente transmitió pasión. Fue algo muy emotivo. Muy. Hizo hincapié en el enfoque que debiéramos dar a este percorso: que muy probablemente habíamos elegido el curso más difícil y exigente de toda Italia, que se requiere de nuestro compromiso y voluntad para llegar a buen puerto, que esto es una elección de vida, que se trata de aprender el mestiere y tomar las riendas lo que sucederá en el futuro...

Que hay que estar dispuesto a entender que este es un oficio en el que hay muchísimo estrés, que a veces hay que trabajar 4 días seguidos sin dormir, que las jornadas, con suerte, tienen 12 horas y las semanas un franco (puede ser peor) y que la recompensa está en el bienestar que le genera a uno saber que el trabajo está bien hecho, que se disfrutó del laburo en equipo, y que nos reconocemos el uno al otro cuando estamos lado a lado, juntos, tirando para el mismo lado, con un mismo objetivo. En ese momento se olvidan todas las diferencias, las cosas que no nos gustan del otro, las enemistades. Que lo mejor que nos puede pasar es vivir los lugares mediante el trabajo porque ir de vacaciones es otro cantar. Que cuando se está a pleno las cosas se viven a la enésima potencia y que eso no tiene comparación con nada que él haya vivido hasta entonces.

Afortunadamente estaba en la última fila y solamente había uno más a mi lado. Lloré, aunque logré contenerlo. Pero lloré de emoción plena y limpia. Sentí que, finalmente, había alguien en frente, alguien de quien debo aprender, que siente parecido. Y para alguien con mi nivel de arrogancia (a veces) domada por restricciones de vida en sociedad eso no es poco decir. Es mucho más.

Tengo una lista inmensa de términos que aprender, estoy en desventaja con el resto de los chicos. Quehaceres del extranjero, no? Tendría que pedirle a Laura que me escriba un par de canciones con vocabulario culinario para darme una manito, verdad? Eso para poder luego interiorizar, verdaderamente, los contenidos de la primera clase. Que qué le sucede a la manteca como medio graso cuando hay más o menos agua en una receta; que harina y huevo tienen como función, en una receta, la de sostén de estructura; que los 4 ingredientes reyes de la pastelería son: huevo, harina, manteca y azúcar; las formas de la fruta (ya cuento como 9) y así mucho más.

Estoy feliz.
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El inicio de un montón de cosas

En vísperas de año nuevo del 2012, cuando todavía trabajaba para la aerolínea del Oriente Medio, me asignaron un vuelo a Singapur. Sin mucha esperanza ni expectativas, como solía sucederme con los destinos del Asia más au naturel, salí de paseo por la ciudad para intentar encontrar por mis propios medios algo de esa fascinación que tenían mis entonces colegas con ese destino en particular.

Por estrechez mental o por simple carencia de afinidad no pude darme el gusto de disfrutar la geografía como me lo había propuesto. Caminé...muchísimo! Anduve por parques, calles, callecitas, templos, blah, blah, blah. En uno de los tantos stop para la foto me topé con una galería que albergaba a varios comercios, uno seguido de otro, en la que había, principalmente, casas de comida.

Fiel a mi genio afectado por la infatuación con lo italiano y sus derivados di con un restorancito que tenía la vidriera repleta de productos típicos del país de la bota: pasta, aceite de oliva, algunos cuadros y discos de vinilo, panes, vinos, café y hasta lemoncello. Me apresté a tomar la foto, pero se me interrumpió la misión por alguien que me hablaba. Corto el reproductor para escucharla. Era una italiana que salió del salón para preguntarme si quería pasar, si ya conocía, que de dónde era y que sepa que estaban preparándose para el festejo de la noche.

Un verdadero hallazgo. Surfeando la web apareció esta fotica de la fachada del lugar.

Lamentándome por haber ya almorzado minutos antes, charlamos. Le hablé de mi plan de irme a Italia a estudiar pastelería en una escuela de Roma que me habían recomendado. Tuvo la delicada gentileza de permitirse sugerirme otra escuela en Parma (ellos eran de ahí, me dijo) que tenía su renombre. 'Alma, se llama...', dijo. Prendió la compu, me mostró el sitio, me dio los datos, me encomendó revisar la web de nuevo cuando estuviera de regreso en Dubai. Llegó el marido, le comentó de mi plan y su (ahora lo sé) reciente cambio de rumbo. Marido asintió con fervor. Cruzamos algunas palabras más, nos despedimos y ya. Nunca más me comuniqué.
En abril de 2012 fui a conocer la escuela. Un año más tarde, en abril de 2013, estoy de nuevo en la escuela, pero esta vez no para conocerla, sino para vivirla. 
Alma - La Scuola Internazionale di Cucina Italiana

Ha sido un largo camino de subidas y bajadas, quilombos cambiarios y demases contratiempos (Madre mía lo que costó ese visado!), pero he llegado. Horas culo en uno y otro avión, combinaciones de aeropuerto y la magia de hacer encajar todo lo que quise traer en una valija. A los aviones le siguieron los trenes, incluyendo el perder la estación en la que tenía que bajar y alargar la espera en una tarde de lluvia y bastante gris. De cualquier manera, aquí voy y así voy.

A horas del primer día de clases me encuentro practicando mi presentación, en voz alta, varias veces, y de nuevo, y de nuevo, y de nuevo...Pensando en quiénes serán esos con los que me acodaré en lo venidero, de qué países vendrán y con qué expectativas y qué colores pinta el futuro para mí.

Este blog, sus textos e imágenes, tienen como propósito estrechar carriles para permitir compartir con los que me quieren y me acompañan, esta experiencia que se inicia hoy y que se termina quién sabe cuándo. Espero estar a la altura de las circunstancias, poder plasmar los detalles y las capturas que generen una idea más acabada de esta escena.

Bienvenidos!...no se vayan, quédense un ratito más.
d-